domingo, 12 de octubre de 2008



Ser nacionalista no es tener el sentimiento nacional o de pertenencia a una comunidad, es anteponer a los derechos humanos individuales la idea de nación, que como una especie de cuerpo místico esencial justifica cualquier operación de ingenieria social, como las inmersiones lingüísticas. No hay que confundir, pues, nacionalismo (esa corriente política antiliberal, historicista) con el sentimiento nacional (respetuoso con los derechos humanos) que se puede observar en los paises más adelantados del primer mundo. Viajando por Francia, Alemania, USA. se percibe perfectamente. Claro que si solo se viaja por el Ampurdán creyéndose que es todo elmundo se reduce el horizonte problemático a lo que se ve desde el campanario, que es poca cosa en términos mundiales.

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