miércoles, 20 de agosto de 2008

  • Vivimos en una época en la que impera la falsedad, y sé cuán fácilmente pueden tergiversarse las ideas por una simple palabra musitada en un oído predispuesto. Cuando se pone en entredicho la reputación de una persona, todo su comportamiento parecerá turbio, sospechoso, cargado de dobles intenciones.
  • Viajes por el Scriptorium (pag. 63). PAUL AUSTER

martes, 12 de agosto de 2008






  • Desterrar la amalgama

  • Desde que está mal visto limitar la libertad de expresión; amordazar a la gente que quiere discrepar de uno, quienes quieren limitarla a sus adversarios interlocutores tienen que afanarse para que no se les note la intención, para no quedar desacreditados. Tienen que actuar cautamente, para no ser descubiertos… Uno de los métodos usados para esta innoble finalidad, es tratar de conseguir la eliminación, la muerte civil o política del adversario; consiguiendo, con ello, que calle para siempre… Pero de forma disimulada. Pero, sin lugar a dudas, eliminación del discrepante.

  • Jean François Revel, en el artículo “La mentira compleja”, que forma parte del libro “El conocimiento inútil”, se refiere, entre muchas otras cosas, a un método que, sirve a este fin. Es el procedimiento de la amalgama, que consiste en acusar a quien se quiere destruir dialécticamente de aprobar el conjunto de las ideas y los actos de un personaje repugnante o de un partido siniestro, porque resulta que se coincide, se hace coincidir, con ese personaje o partido, en un punto particular…

  • En la práctica es muy fácil encontrar un punto de coincidencia con cualquiera que se quiera hacer coincidir, descontextualizado lo que haga falta, de cualquier ideología o ideario de partido con el que se pueda estar de acuerdo con un punto, aunque se esté profundamente en desacuerdo con lo que significa en su conjunto.
  • Ejemplo típico de amalgama que podemos ver emplear continuamente a la progresía y los nacionalistas contra sus oponentes; es acusar de “franquista” o “facha” (apócope de fascista) a quien estima, por ejemplo, que la lengua española, o la integridad nacional son valores a defender. Se acusa simplemente porque Franco pensaba lo mismo al respecto. No importando para nada ni siquiera que el acusado (tuviera el valor reconocido, no solo supuesto, como en la mili) hubiera estado, cuando vivía, cuando era de verdad, en contra del dictador en su conjunto y fundamentalmente.
  • También se aplica la amalgama por la derecha respecto de la izquierda, ¡como no!, a quien se puede hacer coincidir por ese método con Fidel Castro, para citar a un personaje vivo y ostensiblemente mejorable para la causa de la democracia; con quien tienen más de una coincidencia.
  • Y que decir de los nacionalistas a quienes con este procedimiento puede hacérseles coincidir ideológicamente con el propio Franco, por su patrioterismo y política lingüística y con otros siniestros personajes históricos, como Hitler, Musolini y lo peor de Europa.
  • Aunque, parece evidente que hace más efecto, es más eficaz, la amalgama en manos de la izquierda, contra la derecha, que en manos de la derecha, contra la izquierda. Esta parece inmunizada a lo que se les pueda decir y a quien se le pueda comparar. En definitiva, les patina más lo que puedan decirles sus adversarios. (Así vemos que se responde a Paracuellos, con “Honoris causa”).
  • La derecha, por el contrario, quizás por los complejines que le atormentan, es mucho más sensible a la amalgama que sus adversarios. Lo prueba los últimos cambios habidos en el seno del PP, (Así vemos como Rajoy; nada de “Honoris causa”; se ha cargado a Maria San Gil…) Cambios producidos principalmente por mor de la amalgama, para que sus adversarios no les digan… Lo que les siguen diciendo, por cierto.
  • Por la eficacia que tiene el procedimiento de la amalgama no creo se abandone por ahora. Aunque debiera hacerse de inmediato por ser fraudulento desde un punto de vista argumentativo, tan mezquino e innoble como los golpes bajos en boxeo o las trampas jugando a las cartas. Pero no les importa a quienes lo usan que se trate de un fraude a la inteligencia, a la buena fe y una desvergüenza.
  • Ni que con ello se haga un flaco, muy flaco, a la convivencia democrática, que consiste, en un aspecto muy relevante, en la confrontación dialéctica; que los ciudadanos debiéramos exigir fuera de altura, no de tanta bajura.
  • ¡Cuando reaccionaremos!

sábado, 2 de agosto de 2008





El sitio más peligroso para ver el mundo es la mesa de un despacho.

(W. Churchill)

En este país es fácil ser audaz; no hay más que decir lo que todo el mundo puede ver si se esfuerza un poco.

(Boris Vian)


viernes, 1 de agosto de 2008

Ultima Hora (Tres en raya) pregunta: ¿Está en peligro la libertad de expresión cuando se condena a Jiménez Losantos por insultar?

En mi renglón respondo:

(y con sólo 80 palabras)

No hay peligro

La libertad de expresión goza de buena salud. Porque se condene a alguien que pasó la raya no se pone nada en peligro. Las injurias imprecativas; insultar propiamente; llamarle a uno… y los calentones al opinar (a lo Jiménez Losantos) no tienen inmunidad. Pero ciertamente son fácilmente sancionables y, a mi juicio, más fácilmente disculpables. Las que no tienen perdón de Dios son las difamaciones que consisten en historiar con desprecio de la verdad o conociendo su falsedad. Debemos distinguir.

Ultima Hora (Tres en raya) pregunta:
¿ Es un acierto que Balears se reincopore al Institut Ramon Llull del que salió por decisión del gobierno de Matas?

En mi renglón respondo:
(y con solo 80 palabras)

Es, simplemente, declararse

El gobierno del primer “Pacte” entró en este Instituto. El gobierno del PP con Matas se salió. El gobierno del segundo pacto vuelve a entrar. Cuando en la alternancia vuelva el PP… (¡Quién sabe! Dependerá de la fuerza de los “punto cat”). Lo que quiere decir que valorar eso como acierto o desacierto es simplemente declararse catalanista o lo contrario. Unos le seguirán llamando a Ramón Llull sabio catalán, otros le llamamos mallorquín, porque nació aquí, aunque nos sigan insultando.